El tiempo se detuvo en Puerto Octay. Este pueblo de la cuenca del Lago Llanquihue se caracteriza por sus edificios y residencias de mediados del siglo XIX que lo han convertido en una joya de la arquitectura de los colonos. La singular belleza de los alrededores convierte una visita a este pequeño pueblo en una grata sorpresa.
Especialmente atractivo es el Museo El Colono, creado en 1984 por la Corporación de Desarrollo Turístico de Puerto Octay. Ahí se exhibe una variada colección de objetos, fotografías y maquinarias, cuya temática recrea la vivencia de los colonos y el desarrollo de la comuna.