Con el canopy puede volar como un ave o transformarse en el rey de la selva mientras se desliza entre las copas de los árboles. Hay para todas las edades. Colgando sin tener nada entre usted y el suelo, sólo una gruesa piola de metal que lo sostiene con firmeza, la emoción de sentirse balanceándose en medio de la nada es inigualable. Se baja vertiginosamente, mientras aparecen los parajes más bellos del sur chileno, imposibles de apreciar desde la tierra.
Hay circuitos de canopy en Cerro Phillippi, en los faldeos del Volcán Osorno y en La Vara.